01/05/2026
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Calefacción, agua caliente… Los pasos para pasarse al todo eléctrico antes de la fuerte subida del precio del gas

9 min de lectura
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El precio del gas podría dispararse un 50% en los próximos años. Doce millones de hogares franceses están afectados. Ante esta subida programada, pasarse al todo eléctrico se convierte en una opción seria: inversión elevada al principio, pero ahorros reales a largo plazo y liberación del gas. Aquí está cómo proceder concretamente.

Por qué el precio del gas va a explotar

Una subida del 50% que afecta a 12 millones de hogares

Las previsiones son claras. Los doce millones de hogares franceses aún calefaccionados con gas van a sufrir un aumento tarifario de aproximadamente el 50%. Esta subida afectará a todos los usos: calefacción, agua caliente sanitaria, cocción.

El calendario se extiende durante varios años. Por lo tanto, tiene tiempo para prepararse. Pero esperar al último minuto le expondrá a plazos de instalación alargados y a facturas que suben mientras tanto.

Las múltiples causas de esta subida

Varios factores se acumulan. La nueva fiscalidad energética europea entra en vigor progresivamente. La inestabilidad del abastecimiento pesa mucho, especialmente con las tensiones geopolíticas en Irán y otros lugares. Por último, los costes de mantenimiento de la red de gas aumentan mecánicamente: menos clientes conectados, por lo tanto cargas repartidas sobre una base más estrecha.

La Oficina Europea de Uniones de Consumidores, que agrupa especialmente a la CLCV y la UFC-Que Choisir, ha publicado un estudio detallado sobre este tema. Las cifras son contundentes.

Electricidad vs gas: una ecuación que cambia

La electricidad sigue poco o nada impactada por los conflictos geopolíticos que hacen dispararse el gas. Las tarifas eléctricas conocen una relativa estabilidad comparada con el gas. Anticipar ahora le deja algunos años para escalonar las inversiones y montar los expedientes de ayuda financiera en buenas condiciones.

Pasarse al todo eléctrico: cuánto cuesta realmente

Una inversión inicial considerable

Seamos directos: la transición hacia el todo eléctrico cuesta caro a corto plazo. Deberá desembolsar varios miles de euros según su instalación actual. Pero se trata de una inversión, no de un simple gasto.

Los ahorros se miden a largo plazo. Con un gas que sube un 50%, su retorno de inversión se acelera. También se libera de una energía fósil con precios impredecibles.

Las soluciones según su presupuesto y su instalación

Existen varias opciones. Desde el simple reemplazo de radiadores hasta la instalación de una bomba de calor completa, la elección depende de su presupuesto y de su configuración actual.

Ante todo, haga realizar un diagnóstico inicial. Un balance térmico y energético le evita errores de dimensionamiento. Solo un profesional habilitado puede orientarle correctamente. No se lance a ciegas.

Reemplazar la calefacción de gas: radiadores eléctricos o bomba de calor

Opción 1 — Los radiadores eléctricos independientes

Puede retirar sus radiadores conectados a la caldera y reemplazarlos por aparatos eléctricos autónomos. Existen varios tipos.

Los convectores son los más baratos en la compra, pero consumen enormemente. A evitar si quiere controlar su factura.

Los radiadores de inercia representan el mejor compromiso. Un modelo de 1200 W de bajo consumo es suficiente para una habitación de 15 m². Los precios van de 250 a más de 1000 euros según la marca, el modelo y la forma. Los encontrará en las grandes cadenas de bricolaje y las tiendas especializadas.

Los radiadores de acumulación convienen a usos específicos, especialmente si se beneficia de horas valle.

La instalación sigue siendo simple. Puede proceder habitación por habitación, lo que controla la inversión. Pero atención: un equipo de gama baja le hará explotar el consumo eléctrico.

Opción 2 — La bomba de calor: conservar sus radiadores existentes

La bomba de calor (PAC) utiliza el calor contenido en el aire o la tierra para calentar su vivienda. Se ha democratizado estos últimos años y permite conservar sus radiadores actuales.

La PAC aire-agua de alta temperatura conviene si tiene radiadores de hierro fundido y una casa medianamente aislada. Cuente entre 10 000 y 15 000 euros instalación incluida. Calienta el agua de sus radiadores a temperatura elevada, lo que compensa un aislamiento medio.

La PAC aire-agua de baja temperatura cuesta menos, pero exige una vivienda bien aislada y radiadores adaptados. Si sus condiciones lo permiten, es la opción más económica en el uso.

El balance térmico es indispensable aquí. Un aparato subdimensionado le dejará en la incomodidad. Un aparato sobredimensionado consume innecesariamente. Solo un profesional cualificado puede calcular la potencia necesaria según su superficie y su aislamiento.

Reemplazar la producción de agua caliente sanitaria

Si su caldera de gas aseguraba calefacción Y agua caliente

La solución más ventajosa es la bomba de calor «2 en 1». Alimenta sus radiadores con agua caliente Y produce el agua sanitaria para la ducha y los grifos.

El presupuesto se extiende entre 10 000 y 18 000 euros instalación incluida. Es una inversión considerable, pero los ahorros se acumulan en la calefacción y el agua caliente. Rentabiliza más rápido.

Si el gas solo servía para el agua caliente (radiadores ya eléctricos)

Instale un calentador de agua termodinámico (CET). Funciona según el mismo principio que la bomba de calor, pero únicamente para el agua sanitaria.

Los precios van de 500 a 5000 euros. Su consumo será dividido por dos o tres comparado con un termo eléctrico clásico. Si sus radiadores ya son eléctricos, es la única modificación a prever.

La cocina: pasar del gas a la electricidad

No hay milagro: hay que cambiar sus equipos

Horno y placas de cocción deben ser reemplazados. Ninguna posibilidad de conversión. Es un paso obligado.

Las placas de inducción: la buena elección económica

Las placas de inducción consumen un 13% menos que las placas vitrocerámicas en un año. Un modelo de tres fuegos cuesta aproximadamente 150 euros, sin instalación.

La instalación sigue siendo simple si su circuito eléctrico está adaptado. Verifique este punto antes de comprar.

El horno eléctrico: qué consumo prever

El consumo varía según el modelo y las funciones: calor por convección, pirólisis, etc. Consulte la etiqueta energética antes de comprar. Le da una idea precisa del gasto anual.

Los presupuestos varían ampliamente según las gamas. Compare varios modelos y privilegie la eficiencia energética en lugar del precio más bajo.

Las ayudas financieras para amortizar la inversión

MaPrimeRénov' y CEE: qué equipos son elegibles

Las bombas de calor son elegibles bajo condiciones. Los montos varían según sus ingresos y el tipo de equipo instalado.

Regla de oro: monte el expediente ANTES de los trabajos. Si comienza la instalación antes de haber presentado su solicitud, pierde todas las ayudas. Es demasiado tarde, ninguna excepción.

La obligación de pasar por un profesional RGE

Para recibir las ayudas, debe obligatoriamente recurrir a un artesano certificado RGE (Reconnu Garant de l'Environnement). Verifique esta certificación antes de firmar el presupuesto.

Solicite varios presupuestos comparativos. Tres mínimo. Esto le permite comparar los precios, pero también las prestaciones y la reputación de cada empresa.

Las ayudas locales y préstamos a tipo cero

Dispositivos regionales o departamentales pueden complementar las ayudas nacionales. Infórmese en su colectividad.

El éco-PTZ le permite financiar sus trabajos sin pagar intereses. Algunas ayudas se acumulan, otras no. Verifique las condiciones precisas para su situación.

Planificar su transición: por dónde empezar

Hacer realizar un balance energético completo

Una auditoría térmica identifica las pérdidas de calor en su vivienda. Le permite priorizar: a veces, mejorar el aislamiento antes de cambiar los equipos es más rentable.

Cuente entre 300 y 800 euros para esta auditoría. Algunas están subvencionadas según su situación. Es una inversión que le evita errores costosos.

Calendario recomendado para la transición

Comience por el agua caliente sanitaria. La inversión es menor y prueba su instalación eléctrica.

Ataque después la calefacción, que representa la gran inversión. Tómese el tiempo de montar correctamente los expedientes de ayuda.

Termine por la cocina si su presupuesto es ajustado. Es el puesto menos urgente.

Anticipe varios meses entre el montaje de los expedientes de ayuda y la instalación efectiva. Los plazos pueden ser largos según los períodos.

Reducir su consumo de gas mientras tanto

Bajar la calefacción un grado permite ahorrar un 7% en su factura. Mejore el aislamiento provisional: juntas de ventanas, cortinas térmicas, bajo puerta.

Optimice la temperatura del agua caliente. Entre 55 y 60°C, es suficiente para evitar las legionelas sin desperdiciar.

Estos gestos limitan los daños durante la transición. Le hacen ganar algunos cientos de euros al año.

Las trampas a evitar cuando se pasa al todo eléctrico

No subestimar la potencia eléctrica necesaria

Verifique la capacidad de su contador actual. Pasarse al todo eléctrico puede necesitar un aumento de potencia contratada, incluso un paso a trifásico.

Contacte a su proveedor para conocer los costes y los trámites. Hágalo antes de instalar sus nuevos equipos.

Atención a los instaladores poco escrupulosos

Desconfíe del marketing agresivo. Los buenos profesionales no le fuerzan la mano.

Verifique siempre la certificación RGE y los seguros. Compare al menos tres presupuestos detallados. Consulte las opiniones de clientes e infórmese sobre la antigüedad de la empresa.

No descuidar el mantenimiento de los nuevos equipos

Una bomba de calor necesita un contrato de mantenimiento anual. Cuente entre 150 y 200 euros al año. Este mantenimiento garantiza el rendimiento y la longevidad de la instalación.

Los radiadores eléctricos requieren un desempolvado regular. Eso optimiza su rendimiento y evita los sobreconsumos.

Conserve preciosamente sus garantías del fabricante. Comprenda bien lo que cubren y su duración.